sábado, 18 de abril de 2009

Mujeres enjuiciadas/Women on trial

Recientemente el Fondo de Cultura Económica publicó El Libro Rojo, Continuación, una compilación de escritos e imágenes ilustrando crímenes históricos en la ciudad de México. A mí me tocó inventar la imagen para la historia Dos crímenes, dos víctimas, los casos de Alicia Olvera y Nidia Camargo, narrada por Elisa Speckman Guerra. La primera mató a su esposo., la segunda a su amante, y a pesar de ser obviamente culpables, eventualmente fueron liberadas las dos. Pueden leer la historia completa en el libro….

La imagen que hice para el libro. Combina una fotografía de una presa en la corte con un detalle de un grabado japonés (de la colección Carrillo Gil) matando a su amante/The image I made for the book. It combines a photograph of a woma prisioner in court with a detail from a Japanese print of a woman killing her lover


Recently the Fondo de Cultura Económica, a Mexican publishing house, brought out The Red Book, Continuation, a compilation of essays and images illustrating famous crimes in Mexico City. My task was to invent the image for the essay Two Crimes, Two Victims, the cases of Alicia Olvera and Nidia Camargo, narrated by Elisa Speakman Guerra. The first woman killed her husband, and the second, her lover. In spite of being obviously guilty, they were both eventually liberated. The whole story can be read in the book…


Me agradó la historia que me fue asignada porque tiene relevancia con un encargo anterior: hace algunos años fui una de las personas activas en la cultura a quienes se les pidió escoger una fotografía de las archivadas en la Fototeca para luego comentarla, para un número de la revista Alquimia del Sistema Nacional de Fototecas.

Aquí tienen una versión revisada de ese ensayo:

I was happy with the events I was assigned because they were relevant to a previous task: a few years ago I was one of the people active in cultural matters who were asked to choose a photograph from the vast collection of the Mexican national archives, in order to write about the image for the magazine Alquimia published by the institution responsible for the archives.



Following is a revised version of that text:






Esta es la fotografía que escogí, del fondo Casasola, "Mujer en juicio", ca. 1920/This is the photograph I chose to comment: Casasola Collection, "Woman on trial", c. 1920


La mujer frente al tribunal

A lo mejor peco de una sensibilidad exagerada al reaccionar a la situación de esta mujer, escogida entre varias en situaciones similares, todas enfrentándose a una sociedad acusadora. Me impacta particularmente la conformación del tribunal, porque todas las fotos que vi están fechadas en una época en que el aparato de la justicia era aún un mundo masculino, sin juezas ni abogadas. Este hecho enfatiza la situación solitaria de la presa, me doy cuenta que lo que me impacta de la escena no es solamente su condición de mujer, pero también su aura de belleza, como si hubiera una contradicción intrínseca entre belleza y culpabilidad.

























The Woman before the Court

I probably am guilty of an exaggerated sensibility in my reaction to the woman in this photograph, chosen from among several other photographs of women in similar situations, each and every one confronting an accusing society. I find the conformation of the court particularly noteworthy, as all the photographs I examined of this nature are from a period of time (the first half of the 20th century) in which the apparatus of justice was a male domain, without female judges or attorneys. This emphasizes the solitary situation of the prisoner, and I realize that what strikes me about the scene is not simply the fact that she is female and alone, but also her aura of beauty, as if there were an intrinsic contradiction between loveliness and guilt.



La pintura de Gérome, un poco recortada/Gérome's painting, slightly cropped (1861)


La fotografía mexicana me remite a la interpretación del pintor francés Jean-Léon Gérome de “Friné frente al tribunal”, una obra a su vez presentada en el Salón de 1861 de París, y de tal manera exponiéndose a jueces no menos severos que los encargados de procesos criminales. En cuanto a Friné, ni tenemos que imaginar su aspecto físico-- nos fue conservado por el escultor griego Praxíteles. Resulta que la afamada cortesana (amante del escultor), que disfrutaba de esa curiosa licencia de cultivarse y pensar tolerada en las mujeres así designadas (como las del “mundo flotante” japonés, o las mujeres de la antigua corte de esa nación, albergue de la autora de la primera novela del mundo) fue un día acusada (porque hasta la licencia tiene sus límites cuando uno se mete con los dioses) de impiedad, llevada a juicio, y condenada a muerte. En el momento culminante del juicio su defensor, el orador Hipereides (supuestamente otro amante suyo), imaginamos que con un gran gesto dramático, le quitó su capa, dejando al descubierto su exquisita desnudez…al ver el espectáculo, los jurados no pudieran más que dejarla en libertad.



This Mexican photograph brings to my mind the interpretation of the French painter Jean-Léon Gérome of “Phryné devant l'Areopage”, a work presented in the 1861 Paris Salon, and thus subjected to judges no less severe than those of a criminal court. As for Phryne, we needn’t try to imagine her actual physical aspect- it has been conserved for us by the Greek sculptor Praxiteles. It seems that this renowned courtesan (his lover), who enjoyed that curious license to cultivate herself and her thoughts tolerated in women so designated (like those of the “Floating World” of medieval Japan, or the women of the ancient court of that nation, abode of the -female- author of the world’s first novel) was one day accused (as even such license has its limits when one trifles with the gods) of impiety, taken to court, and condemned to death. In the culminating moment of the trial, her defender, the orator Hypereides (supposedly also her lover), with what we imagine must have been a grand gesture, tore off her cape, revealing her in her exquisite nakedness…witnessing this sight, the judges could do nothing less than set her free.


Una cabeza de Friné como Afrodite por Praxíteles, ca.340 BC/ A head of Phryne as Aphrodite by Praxiteles, c.340 BC


Algunos vieron el cuadro de Gérome como una excusa para el voyerismo barato; otros calificaron el gesto de pudor como digno de una maestra de escuela. Resulta que la actitud de la retratada (a quien vemos cubriéndose la cara, más nada más, con su brazo, y así con los brazos levantados haciendo resaltar el cuerpo expuesto) en esa ambivalencia entre revelar y exponer, encontró tal eco entre los franceses que desató toda una moda de imitarle el gesto en las “cartes de visites” tan populares en la época.


Una tarjeta de visita francesa de la época, con influencia de la pintura de Gérome/A French visiting card from the period,influenced by Gérome's painting






Some saw in the painting of Gérome an excuse for cheap voyeurism; others qualified the courtesan’s gesture of modesty as befitting a schoolmistress. It seems that the attitude portrayed (we see her covering her face, and only her face, with her arm, and her upraised arms serve to underline the exposure of the rest of her body) in quite an ambivalence of revealing or concealing, found such an echo among the French that it unleashed a fad of imitating the gesture in the “carte de visites” popular at the time.







Las mexicanas fotografiadas en las fotos de archivo del Fondo Casasola demuestran un impulso parecido en quererse esconder. Todas las enjuiciadas tienen la cara y/o el pelo cubiertos, con velos, sombreros, el rebozo, o hasta con las manos. Una parte del encubrimiento es típica de la época, pero otra parte importante es atributa de la vergüenza. La desnudez de las retratadas consiste en su vulnerabilidad ante una sociedad que las enjuicia. Por bien o por desgracia, la belleza, que en otras situaciones sociales podría ser escudo o arma, no sirve de escapatoria; no hay clausula legal para ello. Pero hay algo imperativo en sí en el estado de la belleza, desde el cuento de García Márquez en que las mujeres del pueblo declaran que alguien tan triste y tan bello tiene que llamarse Esteban, hasta el obrero muerto de Álvarez Bravo, que nos hace rebelar frente a su desaparición, quizás más por su belleza que por su condición humana. Hay un imperativo que se maneja a nivel frívolo en las mujeres de los anuncios del Palacio de Hierro, que exigen ser perdonadas (o permitidas todo) por ser bellas. Actualmente vemos operar el mismo instinto en el caso de la secuestradora francesa Florence Cassens, defendida por el mandatorio francés como se fuera víctima, no verdugo. Y ¿Cómo es posible, se preguntan sus vecinos, pregunta registrada por los reporteros, que alguien tan bella sea un criminal?


Imagen del fondo Casasola, ca. 1935/Image from the Casasola Collection, c. 1935


The Mexican women I found in the perusal of the photographic archives in the Casasola Collection demonstrate a similar impulse in the desire to hide themselves. All the females accused have their face or hair covered with veils, hats, a shawl, or even with their hands. To a certain extent this tendency to cover themselves up is characteristic of the period, but the rest can be attributed to shame. The nakedness of those depicted consists in their vulnerability before a society which judges them. For better or for worse, it seems that beauty, which in other situations could serve as a weapon or a shield, cannot get them off: there is no legal clause for it. But nevertheless there is something imperative in the simple fact of beauty-- we see it in the story of García Marquez when the women of a fishing village declare that someone so beautiful and so sad must be called Esteban, and in the murdered striker photographed by Álvarez Bravo, whose death dismays us, as much for his beauty as for his simple humanity. There is an imperative bandied about on a frivolous level in the women of certain department store ads who demand to be pardoned for (or permitted) everything because they are beautiful. Recently we have seen the same instinct working in Mexico in the case of the Frenchwoman Florence Cassens imprisoned for kidnapping, defended by the French president as if she were the victim, not the abusing party. And how is it possible, her neighbors ask themselves, a question registered by reporters, that someone so beautiful could be a criminal?


Fotografía de Robert Demachy con infuencia de Gérome, detalle/Photograph by Robert Demachy influencied by Gérome, detail





Muy aparte de lo injusto de reaccionar de forma distinta ante un ser normal y uno con esa dote, y también aparte de la larga y pertinente discusión de la naturaleza de los crímenes y supuestos crímenes perpetuados por mujeres, la mujer frente al tribunal, como una santa frente a la Inquisición, sigue con el extraño poder de convencernos de su inocencia, o verla por lo menos perdonable, no más por el gozo que experimentamos en contemplarla.











Un dibujo mío basada en la fotografía de Demachy/A drawing I did based on Demachy's photograph








Apart from the obvious injustice of reacting differently to a normal person and someone with this blessing, and also apart from the long and pertinent discussion of the nature of the crimes and supposed crimes perpetrated by women, the woman before the court, like a saint before the Inquisition, retains the strange power of moving to us to believe in her innocence, or at least to want to see her as a victim of circumstance and thus worthy of pardon. It is a power rooted in the pleasure we experience as we behold her.




El Paricutín, grafito/papel, 1991-2/The Paricutin, graphite/paper, 1991-2


La serie de dibujos (encontrarán 2 en la entrada anterior) Mujeres Detenidas es una reacción mía más detenida al fenómenon comentado aquí. Fue al examinar las fotografías para escribir este ensayo que me nació la idea de hacer los dibujos, y todos están basados en el fondo Casasola. Lo único malo es que eso de "una reaccion detenida" va en serio-- he tardado años ya y me faltan unos 12 imágenes por dibujar. Aquí está el tercero:


Mujer detenida, México, años 30, 2001/Woman detained, Mexico City, 1930's, 2001

The series of drawings (2 are reproduced in my last entry) "Women under Arrest" is a more detained reaction on my part to the phenomenon discussed above. It was on examining the photographs I saw in order to write this essay that it occured to me to make the drawings, and they are all based on images from the Casasola colelction. But unfortunately I exaggerate this business of detaining myself--I've been working on the series for years and still have 12 to go...Above you see the third.

1 comentario:

Chris Kearin dijo...

Estimada Sra, Rippey,

There is a tiny typo in the English version of the text: it should be 1861 (not 1961) Paris Salon.

Un saludo.